El Sabbath de las Brujas



 EL SABBATH DE LAS BRUJAS



Johfra- The Witches' Sabbath

Sin duda nos encontramos con uno de los tópicos más interesantes en todo el compendio que engloba a la Brujería Tradicional en sus muchas vertientes, y una rica fuente de mitos y leyendas, un misterio y prohibida atracción ha guiado a muchos a intentar profundizar en la que es considerada la reunión “diabólica” por excelencia. Seria extraño el no sentirse seducido y embelesado con los paisajes etéricos en los cuales el tan famoso Sabbath de las Brujas nos envuelve, un mundo de magia y oscuridad, de secretos y, aparentemente, profano conocimiento

Y es que estamos ante la Fiesta Bruja por excelencia, el ápice del Arte Sin Nombre, aquel evento en donde la verdadera realidad del que transita el Sendero Torcido es experimentada, una comunión excelsa con los poderes que presiden sobre el linaje antiguo de Caín, bajo el eterno dominio de la Reina Bruja y el Rey Rojo.    

Es por el sagrado valor que posee el Sabbath que deseo compartir, en lo que me es posible, un poco de conocimiento al respecto, solo así podría hacerle algo de justicia a la tradicional celebración y al vehemente deseo de los Dioses Brujos de que una vez más se recuerde la verdadera naturaleza de aquel congreso que fue creado por Ellos, para reunir a sus hijos e hijas, y encender la fogosa sangre para transmitir la dorada gnosis en nocturna procesión.     

Mientras escribo no se hasta que punto llegare, ni cuando me detendré, dejare que la corriente fluya, por mas corto o largo que pueda parecer al final, solo transmitiré lo que se permita, pues sabed que el verdadero Sabbath es un misterio iniciático, y solo la superficie puede ser compartida, y tal vez dar las suficientes pistas para que el merecedor pueda abrir las puertas y experimentar la sombría reunión que lo despertara a realidades antes creídas imposibles de ser.

Pero comencemos por un breve repaso histórico, así podremos entender mejor la procedencia de la festividad, al final del articulo daré algunas referencias bibliográficas para que el interesado pueda profundizar mas en el contenido histórico. 





 “Bene veniatis, filie mee”

(Bienvenidas, hijas mías)

Madona Oriente

El Sabbath como evento popular, y por lo tanto en su aspecto exotérico, tiene sus orígenes en la visión peyorativa de la Europa católica del siglo 14, dado la crisis social, económica y especialmente sanitaria, dado la Peste Negra, que vivía el viejo continente; en torno a los leprosos, musulmanes y  judíos, y que eventualmente termino permeando igualmente a otros grupos discriminados, como los herejes y los acusados de brujería, todos usados como chivos expiatorios para la situación caótica que vivía Europa en ese entonces.   Resulta por lo tanto sumamente interesante que el tema del Sabbath surgiese en los juicios posteriores que se suscitaron en las mismas áreas (Oeste de los Alpes) donde tiempo atrás los judíos y leprosos fueron acusados de forma especialmente vehemente, en comparación con el resto de Europa, de promover, mediante el uso de polvos venenosos, la plaga. Es de esta forma que la celebración puede dividirse, para un mayor entendimiento, en dos aspectos divergentes entre si, el Sabbath como temor popular exacerbado por la Iglesia Católica y el Sabbath como un verdadero evento simultáneamente espiritual, mágico y religioso, tal hipótesis será confirmada a medida que el ensayo llegue a su final.

La etimología del termino Sabbath es, como muchos ya lo han dicho, bastante ambigua, y profundamente ligada a la discriminatoria mentalidad cristiana de la Europa medieval, se basa principalmente en la ya mencionada marginación de los judíos, de tal forma que se empleaban términos hebreos como el Sabbath (Shabbath) y sagarum synagoga, términos que eventualmente sufrieron modificaciones basadas en la región, pero sin duda es el nombre Sabbath el que quedo impreso de forma indeleble en la historia. 

Posicionándonos en el tiempo y espacio geográfico correcto podemos entonces comprender el porque de la difusión peyorativa de la supuesta festividad nocturna, y digo supuesta porque para la Iglesia el tema del Sabbath fue inicialmente una jugada estratégica para infundir temor y atraer nuevas ovejas al rebaño, sin embargo con el paso del tiempo, y el acrecentamiento de la Inquisición y los juicios por brujería, las autoridades eclesiásticas se toparon con una realidad que supero la ficción creada inicialmente, preocupantes rastros de tradiciones paganas continuaban existiendo en ciertas regiones y ciertamente una nocturna congregación solía tener lugar ,y la mención de espíritus, y cierta Buena Señora, se repetían particularmente.

No voy a enumerar los muchos casos en los cuales acusados, de variopintas regiones, y muchos de ellos voluntariosamente, relataron sus encuentros nocturnos con espíritus al igual que la pertenencia a grupos extáticos, para eso servirán la lectura de las referencias bibliograficas, solo expondré algunos que darán idea de un patrón especifico.

El primer caso lo tenemos en Italia, específicamente en la región de Friuli, en donde un noble Toriano de Attimis le reporta al Inquisidor Fritar Giulio d’Assisi que escucho al pregonero del pueblo Battista Moduco decir que este último era un “Benandante”  y que de noche, especialmente los jueves, iba junto a otros a ciertas regiones para celebrar matrimonios, beber, bailar y comer, y que en su camino a casa iban a las bodegas a beber y luego orinar en los barriles.

La vieja tradición que habla de la insaciable sed de los muertos, o en este caso espíritus viajeros, es evidente, siendo sabida la predisposición de los difuntos de beber buen vino, o su licor preferido, teniendo gusto por descansar en sus viajes nocturnos cerca de las chimeneas o un agradable fuego, el licor bebido de tal forma se dice que no aumenta o disminuye en mayor o menor medida pues son los muertos los que lo beben.  

Regresando a la historia de Moduco nos encontramos con el ahora conocido grupo de los Benandanti, radicados en la región de Friuli estos hombres y mujeres pertenecían a un viejo culto agrario, todos los miembros se decía que habían nacido con la placenta alrededor de la cabeza, y era esta particularidad lo que les permitía realizar las incursiones nocturnas; los hombres al parecer en jueves específicos, y según los testimonios de las mujeres pertenecientes a este culto ellas solían salir de sus cuerpos durante las Cuatro Semanas de Témpora, mas adelante veremos el porque durante dichas semanas en particular. Era en estos viajes que los benandanti luchaban en contra de brujas y brujos por la fertilidad de la tierra, el grupo ganador seria entonces el que gozaría de prosperidad y abundancia. Era un culto esencialmente extático y sus prácticas absolutamente etéricas. El tema central de la fertilidad de los benandanti, quienes se consideraban  si mismos defensores de la misma, da conexión relevante con los cultos paganos previos al advenimiento del cristianismo.

Yéndonos más atrás, en 1390, nos encontramos con dos mujeres, Sibillia y Pierina, ambas confesaron su pertenencia a una sociedad, cuya figura de culto era una Madame Oriente, quien luego seria equiparada con Diana. En su confesión Sibillia expreso que cuando joven, cada semana en una noche de jueves (vemos aquí la similitud con los Benandanti), ella se unía a Oriente y su grupo, ella entonces le rendía homenaje a la misteriosa mujer. Sibillia especifico que solía inclinar su cabeza en señal de reverencia mientras decía “Este bien, Madona Oriente”, a su vez Oriente respondería “Bienvenidas, mis hijas”. En las reuniones, según el relato de la anciana, participaban toda clase de animales y la Señora que dirigía los “juegos”, como eran referidos tales eventos, realizaba oráculos y contestaba preguntas. Todo lo dicho por la misteriosa figura había resultado ser cierto y permitió a Sibillia ayudar a mucha gente.

Pierina por su parte ofreció una confesión similar: Atendió a la sociedad cuando tenia 16 años, cada jueves en la noche, Oriente las saludaba diciendo “Bene stetis, bona gens” (Estén bien, buena gente), a la congregación asistían toda clase de animales, excepto asnos y zorros, asistían igualmente personas decapitadas y demás espíritus. La Dama Oriente entonces recorría con su comitiva la casa de los ricos y allí comían y bebían, cuando estas casas estaban limpias y ordenadas todos se regocijaban y Oriente bendecía a sus habitantes. A los miembros Oriente les enseñaba el arte de las hierbas, remedios para curar enfermedades, como conseguir cosas robadas y disolver hechizos. Sin embargo todo esto debía permanecer en sagrado secreto.

Tales características de un culto básicamente femenino son realmente recurrentes en diversas partes de Europa, solo con ciertos cambios, siendo el principal el nombre de la figura central que era llamada de una u otra forma dependiendo de la región, conocida como Diana o Herodias, o como Perchta o Holda e incluso Bensozia (Bona Socia - Buena compañera), sin embargo siempre es una Diosa nocturna quien dirige en ultima instancia la  procesión, o que es encontrada al final de la misma.  Es de esta forma que un patrón es establecido: Mujeres que afirmaban viajar en las noches, siguiendo a una mujer (Diana, Holda, etc.) en la espalda de animales, viajando grandes distancias, obedeciendo ciegamente las órdenes de la Diosa y sirviéndola en noches precisas.    

Una situación similar a la de Sibillia y Pierina la encontramos en 1475 en Bressanone, norte de Italia, en donde el obispo Nicholas de Cusa durante un sermón cuenta una anécdota reciente, aun cuando evidentemente el obispo católico habrá alterado seguramente información nos encontramos igualmente con un patrón bastante parecido. Para la siguiente parte me tomare la libertad de traducir un extracto de uno de los libros de referencia “Ecstasies: Deciphering the Witches’ Sabbath” de Carlo Ginzburg, el cual es una excelente fuente de información al respecto:


Tres ancianas de Val di Fassa habían sido llevadas a él: Dos habían confesado que pertenecían a la Sociedad de Diana. Esto, sin embargo, era la interpretación de Nicholas. Las dos ancianas simplemente hablaron de una Buena señora (Bona domina). Pero esta identificación le ofreció a Nicholas el pretexto para una densa serie de referencias, que nos permiten reconstruir el complejo prisma cultural a través del cual las palabras de las dos mujeres mayores eran percibidas. La referencia a Diana, divinidad adorada en Efeso, y que se menciona en Actos de los Apóstoles, era por supuesto sugerida por la ‘Canon episcopi’, citada en una versión que declaraba que los seguidores de la diosa la ‘veneraban como si ella fuese Fortuna (quasi Fortunam) y en lenguaje coloquial era llamada Hulden por Hulda’ (…)

Nicholas pronuncio el nombre que el diablo había asumido en Val di Fassa ‘Diana quien ellos dicen es Fortuna’ era llamada por las dos mujeres ‘en el lenguaje italiano Richella, que es, la madre de las riquezas y la buena fortuna’. Y Richella, él continuo con inexhaustible erudición, no era otra cosa que una traducción de Abundia o Satia (una figura mencionada por William de Auvergne y por Vincent de Beauvais). ‘De los honores dados a ella y a las tontas ceremonias de esta secta’, Nicholas prefirió no hablar. Pero al final del sermón no pudo contenerse. Él dijo que había interrogado a las dos mujeres y que había concluido que estaban medio locas (semideliras); que ellas no sabían siquiera el Credo propiamente. Que habían dicho que la ‘buena señora’, i.e., Richella, había ido por ellas de noche, en un carruaje. Ella tenía la apariencia de una mujer bien vestida: pero no habían visto su rostro. Ella los toco, y desde ese momento habían renunciado a la fe Cristiana. Entonces ellos llegaron a un lugar lleno de gente quienes danzaban en regocijo: un número de hombres cubiertos de cabello habían devorado hombres y niños que no habían sido propiamente bautizados. Ellos habían ido a este lugar por muchos años, durante las Cuatro Semanas de Témpora. (Ecstasies: Deciphering the Witches’ Sabbath, 1991, II, págs. 94, 95.).



Vision de Fausto, de Luis Ricardo Falero

La descripción del obispo es sumamente interesante, el vehemente sermón solo deja ver su desesperación ante los testimonios que las dos “mujeres dementes” habían dado, Nicholas incluso intento convencer, sin tener éxito, a las dos mujeres de que todo había sido un sueño, ambas fueron impasibles ante la veracidad de la experiencia. El obispo no era un hombre tonto y tampoco un intolerante ciego, de hecho el castigo impuesto a las dos mujeres fue bastante ligero para la época, pues él creía que castigándolas duramente incentivaría la persecución, lo cual aumentaría el riesgo de ejecutar inocentes y por lo tanto el diablo al final ganaría. Una lógica cristiana que, aunque simplista, resulta particular dado el periodo, y que solo demuestra en definitiva la misma sorpresa del hombre para con los testimonios de las dos ancianas y en definitiva dota de veracidad a la confesión.

Claramente es visible la similitud entre este último caso y el de Sibillia y Pierina, lo único que cambia es el nombre de la divina mujer que lideraba las reuniones nocturnas, distintos nombres para distintas regiones pero una esencia, si no única, en extremo parecida.  Aquí sin embargo se suma un dato interesante, y es que estos viajes extáticos se habían producido durante las Cuatro Semanas de Témpora cristianas que corresponden a las Cuatro Estaciones Anuales, curiosamente las tradiciones cristianas orientales desconocen estas festividades, por lo que es algo íntimamente relacionado al mundo occidental. Veremos que esta sincronía con las Semanas de Témpora (Las Cuatro Estaciones) se repetirá en otros cultos extáticos en diferentes partes de Europa. Y es en este punto que vamos atando cabos en relación al tema principal que nos corresponde, el Sabbath de las Brujas.

Trasladándonos fuera de la Europa continental hacia Escocia hallamos igualmente rastros de cultos extáticos de la misma naturaleza.  De nuevo mujeres, y algunos hombres, describían como solían ir en espíritu a visitar a la “Buena gente” o “Buenos vecinos”, como son conocidas las Hadas, en esos viajes se encontraban con la Reina de las Hadas y con su Rey. Es en este lugar que nos topamos con uno de los diversos testimonios de la famosa bruja escocesa Isobel Gowdie, en el cual ella describe que “Me encontraba bajo las colinas, y obtuve carne de la Reina de las Hadas, mas de lo que podía comer. La Reina de las Hadas estaba finamente vestida en lino blanco, y con ropas blancas y marrones; y el Rey de las Hadas era un hombre bien favorecido con un rostro ancho”.  


Un hombre llamado Andrew Man en 1597 confeso a los jueces de la Iglesia su participación en un viaje nocturno en el cual le rindió homenaje a la Reina de las Hadas y al diablo, quien apareció ante él en un disfraz de ciervo, emergiendo de la nieve en un día de verano durante la cosecha. Dijo llamarse “El Domingo de Cristo” y Andrew pensó que era un ángel. 

El testimonio de Man nos lleva a un tema curioso, y es la yuxtaposición de elementos claramente paganos con otros de naturaleza cristiana, como el diablo, esta mixtura la encontramos también en los ya nombrados Benandanti de Friuli, quienes alegaban que luchaban por la “Fe de Cristo” y se referían así mismos como “Los perros de Dios”. Al igual que Ginzburg opino que seria inviable considerar que estos alegatos fueran hechos en simple defensa y/o temor a la tortura, sino algo mucho mas profundo. Recordemos que aun cuando las creencias paganas eran profundas y estaban mimetizadas con las tradiciones folklóricas, a pesar de la presencia creciente del cristianismo, la influencia católica podia permearlas de alguna forma, incluso inconscientemente;  por lo cual no sorprendería que las viejas tradiciones paganas se revistiesen de un delgado velo cristiano, y digo delgado porque al final tales practicas y vivencias eran absolutamente paganas, y la clara creencia en la “Buena gente” que encontramos en los testimonios de Isobel y Andrew, que tan solo es una pequeña evidencia publica en comparación a un sentir popular mas amplio, así lo indican.  

Finalmente, en este somero y muy fugaz repaso histórico de testimonios, que sin duda resulta tanto interesante como revelador, quiero referirme al caso de los Hombres Lobo de Livonia, un grupo que, como los demás mencionados, era de naturaleza extática y por supuesto nocturna; dado que todos eran de sexo masculino este ejemplo refuerza la capacidad existente también en los hombres, como en el caso de los benandanti masculinos, de caer igualmente en un profundo trance, esta clase de cultos extáticos en su gran mayoría compuestos por hombres, en contraposición a la “Sociedad de Diana(Holda, Perchta, Richella)”, parecía estar muy difundida en las sociedades del este de Europa, siendo los hombres quienes se aventuraban, muchas veces obligados por circunstancias fortuitas, como el nacer con la placenta en la cabeza, a batallas nocturnas por la fertilidad y abundancia en la cosecha.  

Innegablemente los Hombres Lobo de Livonia  y los Benandanti de Friuli se relacionaban, a pesar de la distancia entre ellos, por características y eventos particulares. Ambos grupos estaban integrados por hombres, y en el caso de los Benandanti mujeres también, que habían nacido con la placenta en la cabeza, esta característica era al parecer fundamental para poder pertenecer al culto pues era el elemento que les permitía tener la capacidad para sus viajes extáticos, segunda particularidad que por cierto los une, pues ambos grupos luchaban en tal estado alterado y tomando la forma de animales.  Además de este hecho estaban las luchas periódicas, cada cierto tiempo del año en semanas especiales,  siempre sostenidas contra brujas y brujos y siendo este enfrenamiento una lucha exclusiva por la fertilidad de la región.

Sin embargo podemos considerar que la similitud de tales características puede ser encontrada en la influencia étnica y cultural eslava, pasada a través del corredor de la costa de Dalmacia, aun así son puntos bastante interesantes que merecen consideración. Otros grupos que comparten también estas características son los Kresniki y los Táltos, en ellos sencillamente volvemos a los mismos elementos extáticos, por lo que podemos ver un patrón repetitivo y constante. Incluso yéndonos más lejos, específicamente hasta Nosovki cerca de Kiev, nos encontramos igualmente con la misma tradición, en donde individuos que decían haber nacido vampiros atendían al Sabbath de las Brujas y solían luchar con ellas y demás espíritus para garantizar su prosperidad.

Todo este viaje histórico nos permite entonces vislumbrar una plausible hipótesis:

En diferentes partes de Europa, bastante alejadas entre si, había puntos en común entre los diferentes acusados de atender el Sabbath, entre ellos los mas destacados era la siempre presente búsqueda de una Diosa Nocturna, llamada Richella, Holda, Diana, Habonde, Madonna Oriente, o en general conocida por el epíteto de Buena Señora, Bona Dea o Placida;  y la caída en un profundo éxtasis que les permitía salir de sus cuerpos como espíritus o en forma de animales, todo esto para unirse eventualmente a una procesión de muertos y espíritus, y en otras ocasiones para luchar aguerridamente por la fertilidad de la tierra.  Estos viajes nocturnos, o por lo menos los mas importantes, solían tener lugar en fechas especificas, llamando especial atención las realizadas durante las Cuatro Semanas de Témpora, adaptación o apropiación católica de las celebraciones paganas estacionales.   

Estas características nos llevan a pensar que evidentemente existía un culto generalizado, pero no centralizado y conspirativo, lo que descarta la vieja tesis de Margaret Murray, en torno a una Diosa, Reina de la Noche, que poseía muchos nombres dependiendo de la región, una divinidad profunda y directamente relacionada con la magia, los hechizos y los secretos de las hierbas, tanto para curar como para maldecir. De igual forma el trasfondo agrario, íntimamente relacionado a la tierra y sus estaciones, va indefectiblemente ligado a los cultos europeos pre-cristianos. 

Por supuesto esto para el dedicado practicante del Arte es una realidad. Es entonces mi deseo el exponer la verdadera naturaleza del Sabbath de las Brujas, tal es la utilidad de nuestro repaso histórico y las variadas conexiones entre los diversos grupos. El Sabbath no era, ni mucho menos es, una pintoresca festividad en donde alegres participantes vestidos con trajes hilarantes, coronas de flores, y una actitud irritantemente melosa, danzan cual feria renacentista barata, representando obras teatrales y creyendo que con eso están realmente imitando, o los mas atrevidos, emulando; la mas sagrada de las celebraciones de la Brujería Tradicional, festividad heredera de los misterios paganos mas profundos.   

Aquí nos aventuramos entonces al contenido esotérico del Sabbath, en una lucha por intentar llevar parcialmente a la luz pública, en lo permisible, los elementos que corresponden verdaderamente con el congreso brujeril por excelencia.  ¿Por qué hacerlo? Mas allá de un deseo reivindicatorio personal es el mismo impulso de la corriente del Arte Sin Nombre, los Dioses Brujos son los siempre presentes Observadores, podéis entonces considerar este ensayo como un servicio a sus voluntades, demás detalles permanecen entre los Poderes y su sirviente. Definamos entonces en definitiva el tópico en cuestión.


The Witches' Sabbath de Claude Gillot

 “Fue el instrumento de la preservación de las antiguas ceremonias del Arte, seréis ilusos al considerar que ustedes pudieron haberlo creado, yo soy el Guardián de la Tradición, y su imaginería debe ser preservada” 

El Hombre Negro


El Sabbath de las Brujas es en verdad una ceremonia mágico religiosa, un congreso espiritual entre la Sangre Bruja y los Dioses del Arte, su naturaleza es esencialmente extática y etérica, siendo experimentable únicamente a través de la “pequeña muerte”, es decir la encrucijada entre el estado de vigilia y el sueño, solo en este punto del viaje hacia el Otro Mundo es posible el separarse del cuerpo físico, por voluntad propia o mas comúnmente siendo arrancado del mismo por los Dioses Brujos. De tal forma que nos encontramos con una vivencia de ensueño, que sin embargo es palpable como una realidad asombrosa, reservada exclusivamente para el portador del Fuego del Arte, el cual es intransferible, una semilla que es germinada por el aliento de la nocturna Señora; lamentablemente el Sabbath no es un evento en el cual todos puedan participar, educarse para perfeccionar el viaje es factible pero sin la semilla inicial es imposible adentrarse a la procesión nocturna, estando velada para los ajenos al linaje mágico de Ella.  Con esto no quiero decir que la Diosa Oscura no pueda ser adorada por cualquiera, siempre y cuando reciba el llamado, sin embargo nos estamos refiriendo al Arte que se diferencia profundamente del paganismo religioso.

Tal es entonces la verdadera naturaleza onírica del Sabbath, y es en aquellos prados de cielos azafranados que la gnosis es otorgada, y diversos misterios del Arte revelados.

El Sabbath por supuesto no debe confundirse con el viaje astral que es posible realizar en cualquier oportunidad para visitar las esferas superiores, tanto empíreas como infernales; dado que es un evento que en muchas ocasiones es incontrolable, y que generalmente ocurre en momentos especiales del año relacionados con los cambios estacionales, la diferencia entre ambos es evidente, aun así no es extraño que, cuando es poderosa la conexión, se produzcan congresos de este tipo ciertas noches en el transcurso de un mes, tales situaciones son denominadas viajes sabbáticos, y aunque no son propiamente parte de una mayor festividad estacional, son de igual forma parte del mundo de ensueño y vivencias que engloban el Arte del Sabbath.    

La posibilidad de efectuar en este plano un Sabbath esta presente, esta celebración intentaría producir en los presentes el suficiente éxtasis como para ocasionar una yuxtaposición entre el mundo material y el espiritual, de forma tal que una comunión con los espíritus y deidades sea posible; sin embargo tales celebraciones, realizadas por miembros de la estirpe de Caín, distan bastante de las pintorescas celebraciones teatrales que tantos grupos neo-paganos intentan llevar a cabo en la modernidad y lo adjudican a la magna festividad. El Sabbath realizado en este mundo requiere imperiosamente un arrebato y frenesí absolutos, pues solo de tal forma el congreso podría llevarse a cabo efectivamente y las fuerzas espirituales ser experimentadas en toda su gloria. En muchas ocasiones el Sabbath realizado de esta manera es solo una antesala para que, una vez alcanzado el punto cumbre de la ceremonia, los participantes sean llevados en espíritu al Sabbath onírico y puedan estar en directa presencia con los patrones del sagrado Arte.

Es siguiendo esta posibilidad que el término Sabbath es empleado en los círculos de Brujería Tradicional para referirse tanto a las fechas estacionales importantes, como a los novilunios y plenilunios, ello manteniéndose en sincronía con la imaginería medieval de la cual se nutren las recensiones de brujería europea.

Esto crea una sentida diferencia con los sistemas paganos actuales, no solo de fondo sino de forma, estableciéndose no solo Sabbaths estacionales sino mensuales. Aun así debemos tener en consideración que el uso de la voz Sabbath para estas operaciones ritualisticas terrenales no debe desviarnos de la verdadera esencia onírica y astral del mismo.

Un dato interesante sobre la naturaleza más profunda del Sabbath lo encontramos con los viajes de los Hombres Lobo de Livonia, quienes estaban precedidos por interesantes gestos rituales:

El Hombre Lobo se desvestía y colgaba sus ropas en un roble o las colocaba en el piso, orinaba alrededor de las mismas y finalmente cruzaba una corriente de agua o un estanque.

Este acto ritual, considerado un hecho real por los interrogados, evidentemente a causa del profundo éxtasis que les permitía percibir lo espiritual y/o astral como una realidad tangible, sin duda puede ser analizado desde un punto de vista esotérico. El claro simbolismo del desprendimiento de las vestimentas mundanas, colgadas en un roble, como una efigie del Axis Mundi que sirve en si mismo como un puente entre los mundos, para luego transformarse en el lobo, el orinar alrededor de las prendas demarcando un territorio o área especifica en el cual eran encerrados los objetos cotidianos, y por supuesto el muy significativo cruce del río, símbolo por antonomasia del traspaso del punto liminal hacia la Otredad o el Mundo de los Espíritus. 

Tales cuestiones solo confirman aquello que es experimentable a primera mano por el practicante del Arte.

Continuar indagando mucho más en los aspectos esotéricos del Sabbath seria divulgar información delicada e iniciática, y que no corresponde en última instancia al objetivo fundamental de este trabajo, por lo cual daré por terminado este pequeño ensayo, quedando satisfecho del mismo, pues aunque corto espero haber arrojado un mayor entendimiento acerca del tema. Es menester que se comprenda la esencia de la práctica sabbática, ese será el primer paso para que el interesado en el tópico pueda adentrarse mucho mas en una de las joyas del Arte Magice de la Emperatriz; considerad entonces este escrito como un incentivo para que el buscador intente experimentar por si mismo tales cuestiones, los Dioses llamaran al poseedor de las capacidades necesarias una vez que el pedido inicial sea hecho, Ellos son los Observadores, nada escapa a su visión y oídos.

Como punto final veo necesario señalar que resulta innegable  entonces que el Sabbath en definitiva tiene raíces tanto folklóricas como chamánicas: el repetitivo tema del viaje en espíritu a través del éxtasis, la transformación en animales para efectuar visitas a otros reinos etéricos y comulgar con otros “viajeros” y demás entidades, y el reiterativo motivo central de la fertilidad, son todas características de las tradiciones chamánicas, con esa aseveración no quiero decir que las brujas sean exactamente lo mismo que los chamanes, sin embargo seria absurdo el negar un hecho bien sabido, y es que el chamanismo es la raíz primitiva de la gran mayoría de practicas espirituales y religiosas alrededor del mundo, lo cual no suprime el hecho de que el mismo se vaya reformulando y estilizando hasta alcanzar nuevas y maravillosamente únicas formas, como la misma Brujería Tradicional, con matices sui generis por supuesto, aun cuando elementos esenciales parecen haberse mantenido con el paso del tiempo.

Un instrumento de los Dioses para preservar tradiciones más antiguas con una nueva imaginería. Se dice que las deidades cuando lo requieren son capaces de emplear métodos conocidos por la sociedad en un periodo de tiempo determinado, introduciéndose en el registro colectivo para usarlo a sus propósitos trascendentales, no porque ellos mismos deban cambiar por necesidad, sino porque es una forma de llegar al siempre cambiante y ambivalente humano; una vez que el contacto es hecho los Dioses mismos se encargan de transferir la pureza de sus practicas y otorgar su verdadera gnosis, un proceso gradual de encuentro, adaptación y manifestación de la mas intrínseca naturaleza divina.

El Sabbath de las Brujas es uno sus instrumentos más perfectos y por eso ha de ser preservado tal como es, sin edulcorarlo ni disminuirlo. No pertenecer a algo no nos da derecho a menoscabarlo y pervertirlo, respetar aquello que se nos esta velado es sabio, y la sangre de Caín sabe esto muy bien. El Llamado resuena estruendosamente solo para aquellos que deben escucharlo. 



 Salve la Reina Bruja
Salve el Rey Rojo
 Salve el Hombre Negro



Referencias bibliográficas:

-Ecstasies: Deciphering the Witches’ Sabbath de Carlo Ginzburg

-The Night Battles: Witchcraft & Agrarian Cults in the 16th and 17th Centuries de Carlo Ginzburg

-The Way of Wyrd: Tales of an Anglo-Saxon Sorcerer de Brian Bates

-North Star Road: Shamanism, Witchcraft, and the Otherworld Journey de Kenneth Johnson  

3 comentarios :

  1. Interesante artículo Frater G.S., he navegado un poco por tu blog y es interesantísmo, recibe mi enhorabuena por el mismo.

    Manon

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  2. Hola! Me gusta mucho tu blog, y esta entrada me ha encantado ya que estaba buscando información relacionada con los Sabbat.
    Un saludo!!

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  3. Muchas gracias por sus comentarios, es para mi un placer escribir mis reflexiones e investigaciones y un agradable beneficio el que sea útil de alguna forma para mis lectores y que por supuesto les guste en definitiva lo que leen.

    Saludos

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